Hola, con todo respeto comparto algo que pienso.
Nunca creí en el fin del mundo, pero si creí y creo en el
fin de muchos viejos paradigmas, de viejos hábitos y gastadas conductas que no
nos ayudan en nada y no sirven al otro ni a nosotros mismos.
Espero que ese FIN del que tanto se habla,
sea el fin de la intolerancia y el comienzo de la tolerancia, el fin de la
separación y el comienzo de la unión, el fin del materialismo desenfrenado y el
comienzo de la búsqueda espiritual, el
fin de los ceños fruncidos y el comienzo de las amplias sonrisas, el fin de la
gula y el comienzo del respeto por toda forma de vida, el fin de los rencores, de los miedos, de las
culpas, de la envidia, de los malos pensamientos.
Empecemos a tener buenas intenciones, a ser amables con
nuestras palabras, a ser comprensivos con el otro y dándonos cuenta de que el
otro también esta transitando una vida, la suya, y nunca es fácil, nada es
personal.
Si logramos, a partir de mañana ablandar el corazón y
flexibilizar nuestro carácter, entonces un mundo nuevo, armonioso y de luz es
posible!!
¡Felices los
que creen sin haber visto!
Jn 20:
24-29
